1984 es una novela de George Orwell, escrita en el año de 1948, basada en una visión futurista, ya que describe cómo sería, a su parecer, las cosas en el año de 1984.
1984 nos hace ver cómo podemos tener diferentes formas de percibir el mundo, y que por más intentos de unificación, el ser humano por naturaleza, siempre tendrá códigos propios que establecerá en beneficio del lenguaje.
Ideología
Esta obra se encuentra influenciada por diversas fuerzas ideológicas que se desataban en la época de su publicación; ideologías como el estalinismo y el fascismo. Y es aquí donde podemos ver una característica muy interesante del lenguaje, éste tiene diversos ligámenes con aspectos como la historia y la ideología, como lo es este caso en específico.
En este punto es interesante destacar lo que plantea el semiólogo Valentin Nikolaevich Voloshinov (1895-1936) quién dice que el lenguaje es un medio de la ideología y es indivorciable de ésta, porque para crear un signo es necesaria la codificación y la descodificación. Se inventa la palabra IngSoc, para criticar al socialismo y al capitalismo. Es entendible la crítica a la primera a través de la palabra Soc, pero la palabra Ing, en realidad, a buenas y primeras no nos señala la crítica al sistema sociopolítico de los países de habla inglesa: El capitalismo. Por lo tanto, notamos la subjetividad de Orwell en la invención de esta palabra, al defender, podríamos decir subliminalmente, el sistema utilizado por su patria.Entonces ¿Por qué el autor inventa la palabra de esta manera? Si tomamos la teoría de Voloshinov, esto es porque George Orwell critica más el socialismo que el capitalismo (doctrina que resguarda), ya que de lo contrario nos toparíamos con una disidencia.
Unificación a través de la lengua.
Otro de los puntos claves e interesantes de la obra, es la unificación que se desea hacer, principalmente, a través del lenguaje con el nuevo idioma le neolengua. Al presente vivimos en un conjunto de sociedades que buscan la unificación del lenguaje, a través de un solo idioma, y pues, hasta cierto grado se ha concretado con la lengua inglesa. No obstante, suponiendo que se llegará a tener una única lengua, la humanidad se tornaría aún más múltiple, ya que las interpretaciones a los signos irían cambiando según las culturas y las distancias. A pesar de que hoy en día, como expresamos anteriormente, el inglés ha ganado un poco de terreno sobre las demás lenguas, esta ventaja es técnica, más que de unificación. Sólo pensemos en el idioma español y sus miles de sinónimos y lo exquisito que es jugar con el lenguaje.
De forma similar pasaba en 1984 cuando se decía que los únicos que seguirían utilizando la Vieja Lengua serían los del proletariado, entonces notamos como también es cuestión de élite, bajo un sistema de dominio y opresión, jerarquía. Se unifica el lenguaje para dominar al pueblo. Inmediatamente llegamos a otro de los contenidos que se esboza en la obra, y este punto tiene mucho ver con la jerarquización, se trata de la manipulación de las personas y de modo de percibir el mundo. Un punto importante de la interpretación es la tendencia a simplificar lo percibido, para hacerlo supuestamente inteligible. Esto lo notamos en 1984 donde la neolengua es un idioma muy reducido. Al ser así las personas casi dejan de ser personas, para convertirse en máquinas del sistema que los moldea a su antojo. Todos debían de pensar igual, no podía haber interpretaciones distintas de parte de unos y de otros. Pretendiendo de esta manera imposibilitar otras formas de pensamiento. El que pensara disímil de cómo el sistema requería, era visto como enfermo y, por ende, un problema que había que cambiar. La percepción es un asunto de predeterminación cultural, pero al querer imponer hay una fuerte pugna en la disyuntiva de lo que, entonces, realmente sea la percepción. Tal era el caso de Winston, quien al no cumplir con las normas de “El Partido” de abstenerse de ciertas cosas, fue torturado severamente para que se retractara públicamente de las percepciones que el creía correctas.
Winston aquí nos da una sensación muy enriquecedora de lo que la interpretación puede llegar a significar. Esto debido a que Winston en contraste con otros, no desfalleció fácilmente y su punto de vista fue un vislumbre de los errores que la neolengua pudo llegar a tener.
Podemos destacar un punto interesante de la obra 1984, y es el hecho de cómo “El Partido” se valía de ciertas artimañas para lograr cumplir su propósito de mantener la supuesta unidad. Una de las estrategias era el hecho de que los empleados siempre estaban en constante contacto con el líder, llamado, “el gran hermano”; aquí, podemos notar como el tener cierta vigilancia, sobre ellos, causaba, el efecto de obediencia y sumisión, entonces, recordando a Nicolás Maquiavelo, el gobernante (o príncipe) debe conservar lo suyo, a través, ya sea del amor o del temor; es claro que bajo las condiciones en las que los trabajadores se desempeñaban o intentaban hacerlo, el servir por amor, no hubiera servido de mucho, por lo que controlarlos mediante el temor fue una arma, muy poderosa y de gran peso, de parte de “El Partido”, para custodiar la unidad deseada. Relacionado con este mismo aspecto, encontramos aquellos 10 minutos de furia matutina, donde el proletariado quedaba exhausto y débil y hasta cierto nivel relajado, después de lanzar insultos y todo tipo de gritos al supuesto enemigo: “Goldstein”, decimos supuesto ya que es posible que no existiera tal opositor, pero la creación del mismo, se vuelve necesaria, para justificar en gran medida sus ataques al exterior.
La manipulación en todos los aspectos
La manipulación la notamos con la tergiversación de las noticias, tanto escritas como audiovisuales (a través de las grandes pantallas), donde se le decía al pueblo las noticias malas, de una forma que más bien era, no muy buenas noticias, pero no malas. Podríamos decir, que saben muy bien cuáles son los usos del lenguaje. Existe, aquí, una analogía con las noticias actuales, donde los grandes medios de difusión masiva, que proporcionan opinión pública, en la mayoría de los casos, son empresas privadas, por lo que, lo que los receptores reciben, en gran parte de los casos, son noticias carentes de objetividad, y por lo tanto, inundan el espacio público de subjetividad, y es ahí donde surgen los medios alternativos, que son vistos como escasos, tumultuosos, rebeldes, ignorantes y que se les debe curar, y aquí podemos recordar el caso de Winston, quién se negaba a adaptarse a un sistema que consideraba incorrecto, Winston, era visto por “El Partido” como una plaga, que se debía curar, ya que si se soltaba a la sociedad, iba a contaminar a las demás manzanitas “puras”.
Podemos recordar lo que O’brean le decía a Winston cuando intentaba “curarlo”: “la realidad está en nuestras mentes”, y claro, sería imposible eliminar la comunicación que realmente lo es, sin remitirnos al caos, simplemente aludiendo al momento de nacer, y el mundo como un todo interpretado. Por eso también podemos recordar que se decía que la Vieja lengua iba a llegar a ser hablada exclusivamente por el proletariado (o por los ignorantes suprimidos).
1984 es un llamado a comprender que el mundo, sí nuestro mundo, podría ser diferente, ampliando lo que llamamos nuestra percepción y por ende nuestra interpretación.









